
La historia comienza desde la perspectiva de Taiichi, un joven universitario en busca de trabajo. Un día cualquiera tropieza con Kôhei, quien se encuentra a punto de disfrutar de un delicioso almuerzo. Taiichi trata de entablar conversación, pero pronto cae en cuenta de que hay algo muy extraño en la manera de actuar del misterioso chico. Y es que Kôhei sufre de una severa discapacidad auditiva. Con esta premisa, se desarrolla una tierna historia que tendrá como centro una particular simbiosis entre Taiichi y Kôhei, quienes irán descubriendo poco a poco lo que significan el uno para el otro. Hidamari ga Kikoeru (Puedo oír el sol), se ha convertido en uno de los mangas más exitosos del género Boys' Love. Su gran éxito ha sido reseñado en diversos medios, con especial mención al artículo publicado en el Asahi Shimbun (el periódico más importante de Japón) alabando la capacidad de la autora para contar la historia de una manera natural y realista sin restarle emoción al resultado final.

Yuki Akaneda regresa con una obra enternecedora en la que dos almas perdidas con un pasado triste tratarán de reconstruir una nueva vida juntos. Tras la muerte de su hermana, Natsuki decide adoptar a su sobrino Kenji y cuidar de él como madre soltera. Por otra parte, Yôsuke es un joven amable y solitario que ha vivido una dura infancia y que con el tiempo ha cortado lazos con todos sus familiares. Por azares del destino, estas dos almas perdidas acaban encontrándose y juntos cuidarán de Kenji como si fueran sus verdaderos padres. Sin embargo, justo cuando la vida parecía sonreírles, Natsuki fallece en un accidente de tráfico. Unos años más tarde, Kenji, que ya ha cumplido los veinte años, se encuentra con Yôsuke al visitar la tumba de su madre. ¿Qué habrá pasado entre ellos? Y, lo que es más importante, ¿serán capaces de resolver los problemas del pasado para avanzar hacia un nuevo futuro?