
No me lo digas con Flores está en Japón en las listas de los 10 mangas que más han marcado a sus lectores, incluyendo todas las franjas de edad. Y no es de extrañar, ya que este shojo se sale de lo que estamos acostumbrados a ver. En esta ocasión, y aunque juega con un triángulo amoroso, Yoko Kamio, la autora del manga, dio en el clavo al crear a Tsukushi, una protagonista con mucho ánimo y lo suficientemente cabezota como para aguantar el tipo delante de su contrapartida, Domyoji, que durante toda su vida ha tenido siempre lo que ha querido con sólo pedirlo...o gritarlo. Los conflictos de No me lo digas con flores están mucho más cerca del mundo real de los institutos, sin importar que éstos se encuentren en Japón u Occidente.

Keito Aoyama era famosa. Cuando era pequeña, era una de las actrices más conocidas del panorama, hasta que un terrible incidente la traumatizó y se apartó totalmente del resto del mundo. Ahora tiene 16 años y ha entrado en una escuela nueva, un instituto especializado en chicos con problemas de sociabilidad. ¿Conseguirá Keito recuperar la autoestima y convertirse en una chica feliz?

Tsukushi y Domyoji no han vuelto a verse desde el baile de gala formal que se celebró después de la graduación del F-4. Desde entonces ha transcurrido todo un año, y Tsukushi ha conseguido un trabajo en una empresa inmobiliaria... ¡Cuando recibe una invitación para la boda de Shizuka! ¿¡Significa eso un viaje a Francia con el F-3!?

Mii es una estudiante de instituto que adora las historias de romances entre chicos. Un día, mientras ayuda en el restaurante de su familia, entran dos clientes guapísimos que se llaman Tora y Ookami... y que logran encender las fantasías de Mii. Sin embargo, parece que el restaurante tendrá que enfrentarse a un gigante de la alimentación...

Matsuri Hanyû es, a simple vista, una estudiante de bachillerato normal y corriente a quien le gusta platónicamente un guaperas llamado Wataru Morokado. Pero, debido a que ayuda en el negocio familiar, una promoción de lucha libre, después de clases sube al ring adoptando la identidad de una popular luchadora enmascarada. ¡No quiere que nadie se entere de ese secreto, pero tal vez sea tarde...!

Esta es la historia de Tsukushi, una protagonista con mucho ánimo y lo suficientemente cabezota como para aguantar el tipo delante de su contrapartida, Domyoji, que durante toda su vida ha tenido siempre lo que ha querido con sólo pedirlo. . . o gritarlo. Los conflictos de No me lo digas con flores están mucho más cerca del mundo real de los institutos, sin importar que éstos se encuentren en Japón u Occidente. *No me lo digas con flores está en Japón en las listas de los 10 mangas que más han marcado a sus lectores, incluyendo todas las franjas de edad. Y no es de extrañar, ya que este shojo se sale de lo que estamos acostumbrados a ver.

Keito Aoyama era famosa. Cuando era pequeña, era una de las actrices más conocidas del panorama, hasta que un terrible incidente la traumatizó y se apartó totalmente del resto del mundo. Ahora tiene 16 años y ha entrado en una escuela nueva, un instituto especializado en chicos con problemas de sociabilidad. ¿Conseguirá Keito recuperar la autoestima y convertirse en una chica feliz?