
Suiren, la chica más hermosa de todo el instituto, siente curiosidad por Kawasumi, un chico obsesionado con el karate. Esa curiosidad que siente es recíproca, pero a ambos se les da igual de mal hablar con personas del sexo opuesto. Este es el punto de partida de un amor del que ninguno es consciente aún. Así es como, poco a poco, da comienzo una historia de amor tan dulce como una nube de algodón de azúcar.

La vida de Yuki, una universitaria con sordera, va a dar un vuelco cuando en su camino se cruce el joven Itsuomi, un muchacho que, a pesar de dominar varios idiomas, no conoce la lengua de signos japonesa. Itsuomi se interesa enseguida en Yuki y desea aprender la lengua de signos y, sobre todo, entrar en el mundo de ella. Signos de afecto es una historia de amor sobre la necesidad de la comunicación, sobre el aprendizaje de las diferencias y sobre la empatía.