
Tras varios trabajos que le lanzaron a la fama internacional en los años 80 y 90 (Santuario, Crying Freeman o Mai, la Chica con Poderes), vuelve a publicar en nuestro país uno de los mejores autores de su generación. Ryôichi Ikegami (1944) se nos presenta ahora como autor completo en una historia ambientada en el siglo XIX, en el que Japón sufrió cambios políticos y sociales profundos que provocaron la práctica desaparición de los shoguns o señores territoriales y sus samurais.

Una obra maestra del manga más estético que emana una fragancia inquietantemente seductora. Doce historias de obsesión, perversidad, sexo y muerte que nos invitan a descubrir la belleza intrínseca de lo malsano. Las mujeres, ya sea adoptando el papel de víctimas o el de verdugos, se erigen en protagonistas absolutas de estos doce relatos. Ellas son la puerta de entrada a un misterioso mundo donde reina la sensualidad y el goce, pero donde acecha también el peligro siempre latente de la obsesión. La inocencia entregada a la perversidad, la pureza sacrificada por la ambición, el deseo llevado a sus máximas consecuencias o la muerte entrelazada con la pasión son algunos de los temas sobre los que se construyen estos doce relatos.

Descubre al Ikegami más oscuro en estas nueve historias sombrías que no dejan lugar a la esperanza ni a la redención. Ikegami dibuja con trazo hermoso y delicado la historia de un amor malsano que, en el recorrido hacia su culminación, deja un terrible legado de muerte y destrucción; plasma la crueldad inhumana de unas convenciones sociales que devoran con avidez la vida y el alma de la gente; nos muestra que las apariencias más hermosas pueden ocultar terribles y oscuras intenciones; se asoma a los corazones más inocentes y puros para descubrir que también en ellos anida la maldad; nos habla de la fugacidad de la vida humana, frágil como las alas de una mariposa; y retrata la alienación narcótica de quienes no saben qué hacer con sus vidas.