
Las normas son: nada de orgasmos, nada de penetración y… prohibido enamorarse. Apollo es hetero, pero acepta ser empleado como “catador” en un burdel masculino, un paraíso hedonista llamado Shangri-La donde se exaltan las glorias del sexo y la vida. El trabajo de catador consiste en mimar a los prostitutos, que en el Shangri-La son llamados “pajaritos”. Los catadores ejercen de amantes para excitarlos y prepararlos física y psicológicamente antes de que reciban a sus clientes. Phi, un joven que lleva ejerciendo la prostitución desde su turbulenta juventud, se encarga del adiestramiento de Apollo, que nunca ha mantenido relaciones sexuales con hombres. Su delicadeza en la cama provoca en el descarado Phi una inusitada curiosidad. Y es que tanto el joven como sus compañeros del burdel se hacen la misma pregunta: ¿qué ha llevado a un hombre tan serio y formal como Apollo a un lugar como el Shangri-La?

La ciudad está llena de licántropos y Coyote es uno de ellos. Su clan vive en las sombras y hay gente que intenta cazarlos debido a mitos sin fundamento, y están involucrados en un cruento enfrentamiento contra la poderosa familia mafiosa de los Galland. Para preservar su seguridad y la de los suyos, Coyote es esquivo con los humanos, pero no puede evitar relacionarse con Marlene, un atractivo pianista. Cuando este es testigo de la transformación de Coyote en lobo, decide ayudar a sofocarlo a través del sexo.

Theo y Camilo han sido vecinos y amigos toda la vida y tras la jubilación de sus respectivos padres siguen viéndose a diario ya que ambos se han hecho cargo de los negocios familiares, una Licorería y una Tabaqueria, situadas una frente a la otra. Pero esa amistad de toda la vida se complica cuando Camilo, que jamás ha ocultado su bisexualidad, le confiesa a Theo que lleva años enamorado de él y que espera que le de una oportunidad de salir con él, a pesar de la heterosexualidad de Theo. Una confesión que no pilla del todo por sorpresa a Theo, quien ya sospechaba de los sentimientos de su amigo, pero que despierta en él algo en lo que nunca había querido pensar demasiado, ya que aunque siempre se ha considerado hetero y sólo ha tenido novias, no puede negar que hace mucho tiempo que Camilo es para él mucho mas que un amigo…