
Un hombre solitario, con un trabajo que le permite una gran movilidad, recorre las calles de Tokio y otras localidades japonesas para visitar a sus clientes. Cada día es una ocasión para redescubrir un barrio que conoce o para conocer uno nuevo. Pero para este hombre, siempre solitario, el momento de la comida constituye una auténtica aventura, casi un ritual. A lo largo de 19 capítulos El gourmet solitario nos presenta otros tantos platos de la cocina tradicional japonesa. A través de la mirada curiosa de este viajero gastronómico, los autores, Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi, trazan un auténtico retrato sociológico de Japón y de su riqueza gastronómica. Ambos consiguen sumergirnos en las costumbres japonesas, en un paseo sembrado de olores, sabores y diversidad. El gourmet solitario forma parte de esas cosas sencillas que nos ayudan a ver el lado bueno de la vida.

Un exquisito festín en viñetas. Paseos de un gourmet solitario recoge nuevas historias sobre lo más apetecible de la cocina japonesa 16 años después de la edición original de El gourmet solitario. Allí donde lo llevan sus pasos o lo conduce la inspiración del momento, Goro Inokashira, el gourmet solitario, come lo que le apetece, cuando le apetece y como le apetece. Se admira con sencillez de cada descubrimiento, a veces se equivoca y sazona su comida con pesadumbre, o transforma un modesto plato de verduras salteadas en un encuentro único. A través de la mirada curiosa de este viajero, los autores, Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi, trazan un auténtico retrato sociológico de Japón y de su riqueza gastronómica en una sucesión de nuevas historias que dan continuidad, dieciséis años después, a El gourmet solitario (Astiberri, 2010).

Un maravilloso viaje gastronómico por la ruta del Tokaido. Comida, bebida y mucha diversión. Sexto año del período Kansei (1494), Jippensha Ikkū, por entonces un desconocido autor, recibe un encargo de su editor: realizar una guía que recopile las especialidades gastronómicas, los sakes más selectos y los productos locales más exquisitos del país. Comienza así un viaje repleto de incidentes en busca de las delicias gastronómicas de cada lugar, una aventura que le serviría de inspiración para escribir su afamado Viaje por el Tokaido, la obra maestra de la literatura picaresca japonesa.