
Yusaku Maeyamada es un oficinista de mediana edad que siempre sigue una rutina un tanto anticuada en los tiempos modernos que corren. Se toma su trabajo muy en serio, tanto que, cuando los muertos vivientes inundan la ciudad, él no deja de ir. A pesar de que la situación es catastrófica, su filosofía le impide dejar su rutina y su empleo. ¿Podrá sobrevivir este oficinista al apocalipsis con su cultura empresarial?

Cuando una anciana choca su coche contra una gasolinera, Manaka no es capaz más que de grabar el momento en vídeo. En cambio, su compañero de clase Asahina se lanza a ayudarla y la salva de morir quemada en el interior del vehículo. Son dos chicos muy diferentes: Manaka está obsesionado con el dinero, mientras que Asahina es pobre y ni siquiera tiene móvil. Como los dos han ganado sendos premios para estudiantes de instituto, deben acudir a Tokio, adonde los acompañarán Narusawa y Shimane, la delegada y el subdelegado de clase. Ninguno de estos cuatro adolescentes puede imaginar que ese mismo día se producirá un ataque sobre la capital que los dejará solos en medio de un caos de proporciones colosales.