
Siglo XIX. Torakichi es un boticario que se pasa la vida viajando de un lado a otro visitando clientes. Como resultado, casi nunca ha visto a Shiro, su pequeño hijo de tres años... Tras la repentina muerte de su esposa, Torakichi toma la decisión de llevarse a Shiro allá donde vaya. Pero Torakichi sabe mucho de plantas, pero poco de criar a un hijo... ¿Por qué llora? ¿Tiene fiebre? ¿Le duele algo? Y es que da igual la época, la paternidad es algo que se aprende paso a paso.

Érase una vez un zorro tristemente célebre por sembrar el terror por doquiera que pasase, hasta que la diosa del Sol lo sumió en un sueño profundo. Trescientos años después, en la actualidad, deciden despertarlo con una sola condición... Deberá criar a un pequeño tanuki, que posee unos poderes inmensos que no controla, y convertirlo en un digno servidor de los dioses.