
La Primera Guerra Mundial, la madre de todas las guerras, llegó a su fin, pero dejó un reguero de muerte, dolor y miseria. En los años 30, en un pueblecito francés cercano a la frontera con Alemania, los efectos del conflicto militar siguen muy presentes y la situación no es fácil para casi nadie. Los niños, pese a la dureza del ambiente, intentan vivir con alegría. Momo, Lille, Jean, Alain, Marc... Esta es la historia de un grupo de amigos que confiaban en un futuro feliz y en paz.

En cierta prisión para mujeres opera un salón de belleza con un funcionamiento de lo más particular: está abierta al público y la encargada de atender a las clientas es Haru, una esteticista que cumple allí condena. Bajo el cielo azul que se ha pintado tanto el techo como las paredes del local, esa presidiaria lava el pelo, lo corta y lo peina mientras la mujer que está completamente a su merced se pregunta qué crimen cometió para estar en la cárcel. Por las manos de Haru pasan, entre otras, una periodista que prepara un reportaje sobre la peluquería, la funcionaria de prisiones que se encarga de vigilarla, una joven cuya vida está a punto de cambiar, una anciana solitaria… y alguien de su pasado.

Akari es una historia que explora cómo cada persona tiene un mundo interno reluciente y válido que ofrecer a los demás. Tras la muerte de su esposa, el artesano de vitrales Kagari pierde el interés por su trabajo y por la vida. Sin embargo, la llegada inesperada de su nieta Akari, con quien había perdido contacto hacía años, cambia su rutina. Juntos, crean un vínculo curativo a través de su pasión compartida por el arte de los vitrales. Pero Akari guarda un secreto… y cuando salga a la luz no tardará en dar un giro a esta realidad que están construyendo entre los dos. Esta hermosa historia utiliza los vitrales como metáfora de la luz interior, mostrando cómo las personas pueden encontrar esperanza en cada contexto social y transformar los lugares más oscuros en un talento, un vínculo o un hogar.