
Bum Yoon es enclenque, tímido y da un poco de grima. Sangwoo, en cambio, es un estudiante modélico, atractivo y de personalidad atrayente. Tal vez por eso, Bum Yoon se obsesiona con él y comienza a observarle y seguirle a escondidas. Un día entra en casa de Sangwoo cuando él no está y descubre horrorizado la verdadera cara de su amor platónico, que aparece de repente y, no dispuesto a que su secreto salga a la luz, lo encierra en el sótano. A partir de entonces, Sangwoo hace con el muchacho lo que quiere. Si Bum Yoon trata de escapar y fracasa, deberá atenerse a un nuevo y terrible castigo de su escalofriante raptor.

Estrés, ira, odio... El dolor se adueña de la mente de Bum Yoon en el peor momento y Jieun sufre las consecuencias: doce puñaladas acaban con su vida ante la atenta mirada de Sangwoo. Este, perverso como es, decide darle un buen castigo a Bum Yoon, ¿o se trata de una recompensa? Antes de que surjan problemas, los dos se marchan de “escapada romántica” y acaban en un motel de carretera en plena montaña. Mientras tanto, el agente Yang, que no puede quitarse de la cabeza a Sangwoo, oye en comisaría que ha desaparecido una chica que conocía al inquietante joven y decide investigar por su cuenta...
