
Kii Kogami es un estudiante de 16 años que tiene una vida que lo aborrece profundamente. Por eso, no hay nada en este mundo que desearía más que un cambio radical en su día a día. Sin embargo, por ¿suerte? para él esa rutina cambiará ya que, de repente, una niñita muy mona pondrá patas para arriba la vida en su escuela: un día, mientras Kii está en clase aburriéndose como siempre, se pone a mirar por la ventana en el preciso momento en el que dicha nenita hace que la cabeza de su profesor explote. A partir de ahí, se desata una masacre en la escuela, a la cual sobreviven sólo unos pocos de los que se encontraban en el edificio. Juntos, intentarán escapar de las garras de los poderes mágicos asesinos de la niñita... ¡y de todas aquellas personas a las cuales asesinó, ya que ahora están convirtiéndose en muertos vivientes sedientos de sangre!

Mientras la gente se transforma en zombis y el país entero se precipita hacia el colapso, Fumito, un joven con un turbio pasado que conoceremos muy pronto, se encuentra encerrado en la habitación de un love hotel de Shinjuku petado de zombis. Solo, desvalijado, y abandonado por una de sus clientas, el chaval no es el único que se encuentra atrapado en dicho lugar, ya que en otras habitaciones se resguardan personajes que arrastran su propia oscuridad. Pronto conoceremos a Mei, una idol atrapada entre su imagen pública y su vacío existencial, o a Misawa, empleada del hotel y madre soltera, que desesperada por contactar con sus hijos decide abrir con su llave maestra la habitación de Fumito en busca de un cargador…