
El detective privado que protagoniza estas historias ni lleva gabardina ni es un tipo duro, es algo mucho mejor: es una chica, se llama Mariel, vive en Venecia y quiere recuperar una pintura muy especial que alguien le robó hace tiempo a su padre.

Fantástica obra en la que Tsuruta vuelca todos su imaginario proveniente de la ciencia para convertirlo en ciencia-ficción, inventando máquinas del tiempo, tesoros escondidos y viajes interplanetarios. Si a ello le añadimos la calidad exquisita del dibujo, tenemos como resultado este manga que nos lleva de la mano, suavemente, a un mundo de fascinación y de fantasía.

Fantástica obra en la que Tsuruta vuelca todos su imaginario proveniente de la ciencia para convertirlo en ciencia-ficción, inventando máquinas del tiempo, tesoros escondidos y viajes interplanetarios. Si a ello le añadimos la calidad exquisita del dibujo, tenemos como resultado este manga que nos lleva de la mano, suavemente, a un mundo de fascinación y de fantasía.