
Pineapple Army es algo en lo que se puede creer. En sus historias hay personas, y no atormentados caballeros vestidos con capa, que declaman monólogos mientras golpean la cabeza del villano. Aquí hay seres humanos con problemas humanos. La violencia es mínima. Los personajes y los argumentos son de ahora mismo.

Mai Kuju, es una chica de catorce años que vive sin preocupaciones aparentes, salvo por alguna pesadilla, en Tokyo. Sin embargo, esconde unos poderes muy especiales. Unos poderes paranormales que le permiten mover elementos de su entorno, comunicarse con telepatía o proyectar rayos de energía entre otras proezas. Ninguna de sus amigas, Rie o Yumiko, sospecha nada acerca de ellos. Pero una organización llamada Alianza de la Sabiduría, cuya base se sitúa en las montañas de los Alpes suizos y que controla o ha controlado desde las sombras las actividades del mundo desde hace años, ha desarrollado en secreto una serie de tests, supuestamente de inteligencia, pero que realmente miden la capacidad de los adolescentes de manifestar los poderes de Mai. Su objetivo es crear una nueva raza humana, que surgiría tras un holocausto nuclear, superior gracias a los poderes paranormales de unos niños que ejercería la potestad de líderes.