
Este BL coral es la obra más querida de Haruko Kumota. Una dulce y picante comedia romántica que te robará el corazón. Kei llega a Tokio desde Hokkaidô para mudarse con su novio, Misaburô, un joven abiertamente gay del que lleva separado seis años. Lo que Kei no sabe es que su chico ahora se gana el pan escribiendo relatos pornográficos. Además, no vive solo, sino que comparte pensión con una divorciada que trabaja como chica de alterne, su hijo pequeño, una vedette transgénero, un eterno universitario dado a la vida bohemia y un puñado de gatos. En esa jaula de grillos, Kei intentará hacerse a su vida en la gran ciudad, a los amigos que Misaburô ha conocido en el ambiente y, sobre todo, a la idea de que la relación entre ambos va en serio. Y es que, en el fondo, se muere por ir más allá de los tímidos besos que habían compartido en el instituto...

El largo camino a casa es la precuela de Mi lindo minino. Cuenta el inicio de la historia de amor entre sus protagonistas y se puede leer de forma independiente. Mii y Kei son dos vecinos y amigos que cursan el último año de instituto en Otaru, una pequeña ciudad de la isla de Hokkaidô al norte de Japón. Desde que se mudó allí, Mii ha sabido que estaba enamorado de Kei. Sin embargo, nunca se ha atrevido a confesarle sus sentimientos por miedo a perderlo. Un día, Kei anuncia a Mii que está saliendo con una chica y pone su mundo del revés. Mii comienza a explorar su homosexualidad a escondidas de Kei y se convence de que lo mejor para ambos es mantener el silencio. Pero Mii no contaba con el agudo olfato de Kei, la persona que mejor lo conoce en el mundo. Y alguien dispuesto a cuidar de él pase lo que pase, incluso cuando golpea la tragedia.

Mitsuya Majime es uno más en el Departamento de Ventas de una empresa, pero la gran sensibilidad que tiene con las palabras lo lleva hasta el Departamento Editorial de Diccionarios por insistencia de Araki, un veterano editor cerca de la jubilación. Con el objetivo de completar un diccionario nuevo, el Daitokai, Majime se sumergirá en ese vasto mundo junto al dicharachero y despreocupado Nishioka y el resto de sus compañeros, con los que comparte el vínculo de las palabras.

Un recluso de conducta ejemplar, al que llamaremos Yotarô, sale de la cárcel tras cumplir su condena. Ahora que ha dejado atrás la mala vida, se dirige al frenético teatro. Incapaz de olvidar la actuación de Yakumo, el último gran maestro de la era Shôwa, que había interpretado El dios de la muerte en el penal, Yotarô toma la firme decisión de dedicarse al rakugo, el arte de contar historias. Claro que el maestro Yakumo no acepta aprendices. ¡¿Qué será de Yotarô, quien, embelesado, se lo ruega entre lágrimas?! He aquí una obra monumental sobre rakugo que retrata con realismo el amor por los intérpretes de historias, ¡ahora en una edición integral!