
Kôtarô y Tôru eran vecinos y amigos de la infancia. En su adolescencia, los dos se enamoraron de la misma chica, Tôko, formando un pacífico triángulo amoroso que solo se quebró con la marcha repentina de Tôru. Aunque los años han pasado y parece ser feliz en su matrimonio con Tôko, Kôtarô vive atormentado por los remordimientos al enterarse de que Tôru ha fallecido. ¿Qué culpa tuvo él en el adiós de su amigo? ¿Se habría llegado a casar con Tôko si Tôru hubiera seguido a su lado? Un sorprendente encuentro hará que evoque aquellos agridulces días en que los tres vivían y amaban con toda la intensidad de la juventud.

Takeda y Arita no habían vuelto a verse desde que se graduaron en bachillerato. Un día de lluvia, recogen un gato de la calle y su relación empieza a cambiar. No están enamorados y carecen de motivo para vivir juntos, pero la compañía mutua los reconforta. Cuando afronten sus sentimientos, ¿qué conclusiones sacarán? Fumiya Hayashi hace gala de su sensibilidad narrativa en esta nueva obra.